Hace 11 años
sábado, 18 de abril de 2009
La loca de los caramelos ( 3 Reto Imagen)
Luz de Plata (regalo para Estelar)
miércoles, 15 de octubre de 2008
Sentimientos
Siento frío
Un frio que quema al no tenerte
Un frío que quema al poder perderte
Siento calor
Un calor que duele al no tocarte
Un calor que duele al no besarte.
Te siento a tí cuando me abrazas
Y me dices un TE QUIERO
Te siento al mirarte y saber
Que estoy viendo el mismo cielo.
Te sigo y nos vamos al paraiso
De los besos y las caricias
Te sigo y vamos al infierno
Donde el pecado allí nos quiso.
Te miro y me adentro en tu mirada
Azul como el agua cristalina
Te miro y nos miramos un instante
Entregándonos la eterna vida.
domingo, 28 de septiembre de 2008
Realidad
Se miró al espejo, estaba bien, aunque un poco colorada, se veía guapísima, tenía un cabello largo y ondulado, estaba fuerte, volvía a ser la misma. Al vollverse escuchó una voz que venía del espejo:
- No volveras a tener esta imagen, seguirás enferma, deja de soñar.
El país de los colores (2º Reto imagen de Estelar)
En un pueblo después de la guerra una pequeña niña escondida con sus padres en el sótano coje un cuaderno de pinturas y empieza a dibujar... Mientras duerme (gracias a unos calmantes) los padres aprovechan para arriesgarse y salir de allí hacía un pueblo cercano al que no había llegado la guerra..., se esconden, corren y terminan metiéndose en un coche y escapándose de allí. A la mañana siguiente cuando la niña despierta y sin percatarse de nada se encuentra en un pueblo donde todo es color, entonces la niña mira el dibujo...idéntico al paisaje que estaba viendo...aquellos colores debían de ser mágicos.
miércoles, 20 de agosto de 2008
Memoria

Volvió a ir a su habitación como todas las mañana desde hacía una semana, todo había ocurrido muy rápido, es cierto que la enfermedad estaba empeorando y avanzando cada vez con más gravedad, ya era incapaz de hacer las cosas más cotidianas sin olvidarse de donde quedaba el baño o quienes eran esas personas que le hablaban con tanto afecto. Esa tarde irían a visitarlo, había que celebrar algo importante y es que era su cumpleaños…hacía dos días que no lo veía porque había habido problemas en la residencia con el régimen de visitas pero al fin podrían reunirse todas las hermanas y cantarles a su padre el cumpleaños feliz que tanto esperaban.
Salió de la habitación y se dirigió a la cocina para llamar a su hermana y concretar la hora a la que irían de visita, cogió el teléfono y marcó su número, se lo sabía de memoria, en los últimos días había la había llamado mucho para saber del estado de su padre. A las 5.30 era la hora perfecta, no habría mucha gente en el hospital y tenían toda la tarde libre para estar con él, deseaba muchísimo verle, aún no se había perdonado haberlo mandado a la residencia y no haberse hecho cargo de él cuando más lo necesitaba.
Él siempre había estado a su lado en los peores momentos desde que su madre falleció por un cáncer que no lograron ver a tiempo para salvarla, desde que sus hermanas se habían independizado él había sido su único apoyo y era lo que le daba las fuerzas necesarias para seguir adelante, ahora ocurría esto, desde hace tiempo ella se había encargado de cuidarlo pero ya le era imposible, llegó a prescindir de sus 24 horas diarias y eso ella no se lo podía permitir, aún así no podía dejar de sentirse culpable por no haber hecho todo lo suficiente…
Una vez se duchó, empezó a vestirse y se fue al cuarto de baño para peinarse y echarse un poco de colorete que le diera un poco más de color a su cara cada día más pálida…Cogió las llaves y salió por la puerta dirección a la residencia y a lo que seguro sería una de las tardes más bonitas desde hace semanas.
A los cinco minutos una llamada telefónica rompía aquel silencio que inundaba la habitación llenándola de un sonido un tanto estridente…sonó seis veces antes de que saltara el contestador con su mensajito de bienvenida:
-Hola soy Mónica, ahora mismo no me encuentro en casa, deje su mensaje y si es algo muy importante llámenme al móvil.
-Hola señorita, llamó del hospital, siento informarle que hace unos minutos han traído a su padre al hospital, no puedo darle muchos detalles porque aún no conocemos las causas pero según me han informado ha cruzado una avenida con el semáforo en rojo y un coche lo ha atropellado, lleva la bata de una residencia de los alrededores de donde lo encontramos, nos han informado de que padece alzhéimer, supongo que eso lo explica todo, venga al hospital en…piiiiii.
Saltó el contestador, el tiempo de la llamada ya había finalizado por lo que la habitación volvió a recuperar ese silencio que había perdido hacía unos minutos.
Salió de la habitación y se dirigió a la cocina para llamar a su hermana y concretar la hora a la que irían de visita, cogió el teléfono y marcó su número, se lo sabía de memoria, en los últimos días había la había llamado mucho para saber del estado de su padre. A las 5.30 era la hora perfecta, no habría mucha gente en el hospital y tenían toda la tarde libre para estar con él, deseaba muchísimo verle, aún no se había perdonado haberlo mandado a la residencia y no haberse hecho cargo de él cuando más lo necesitaba.
Él siempre había estado a su lado en los peores momentos desde que su madre falleció por un cáncer que no lograron ver a tiempo para salvarla, desde que sus hermanas se habían independizado él había sido su único apoyo y era lo que le daba las fuerzas necesarias para seguir adelante, ahora ocurría esto, desde hace tiempo ella se había encargado de cuidarlo pero ya le era imposible, llegó a prescindir de sus 24 horas diarias y eso ella no se lo podía permitir, aún así no podía dejar de sentirse culpable por no haber hecho todo lo suficiente…
Una vez se duchó, empezó a vestirse y se fue al cuarto de baño para peinarse y echarse un poco de colorete que le diera un poco más de color a su cara cada día más pálida…Cogió las llaves y salió por la puerta dirección a la residencia y a lo que seguro sería una de las tardes más bonitas desde hace semanas.
A los cinco minutos una llamada telefónica rompía aquel silencio que inundaba la habitación llenándola de un sonido un tanto estridente…sonó seis veces antes de que saltara el contestador con su mensajito de bienvenida:
-Hola soy Mónica, ahora mismo no me encuentro en casa, deje su mensaje y si es algo muy importante llámenme al móvil.
-Hola señorita, llamó del hospital, siento informarle que hace unos minutos han traído a su padre al hospital, no puedo darle muchos detalles porque aún no conocemos las causas pero según me han informado ha cruzado una avenida con el semáforo en rojo y un coche lo ha atropellado, lleva la bata de una residencia de los alrededores de donde lo encontramos, nos han informado de que padece alzhéimer, supongo que eso lo explica todo, venga al hospital en…piiiiii.
Saltó el contestador, el tiempo de la llamada ya había finalizado por lo que la habitación volvió a recuperar ese silencio que había perdido hacía unos minutos.
jueves, 14 de agosto de 2008
Una presa más
Todas las mañanas la misma rutina...se levantaba de la cama e iba al baño, siempre con el mismo resultado, se miraba en el espejo y empezaba a llorar, no sabía porque no conseguía lo que quería...
Entonces llegaba su madre con el desayuno.
- Hija cometelo todo, no se que te pasa que te veo cada día más débil.
- No vuelvas a decir eso, estoy gorda, ¿no me ves?, llévate el desayuno y sal de la habitación - decía mientras le caía una lágrima más por su mejilla.
Era una presa más de la anorexia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)